domingo, 28 de abril de 2013

El Sentido de la Duda

Luego de más de diez años sin saber qué era de él, el "duque blanco" vuelve a las canchas y como siempre, lo hace en buena forma, dando a luz uno de lo acontecimientos musicales de este año y uno de los mejores últimos álbumes del artista camaleónico por excelencia.

David Bowie- The Next Day


Uno de los temas de gran Heroes (1978) era el que lleva por título la frase que encabeza esta reseña ("Sense of Doubt") y justamente es lo que fomentó en nosotros durante todo este tiempo (una larga década) y hasta la actualidad el gran David Bowie. Luego de Reality (2003) y tras un episodio cardíaco, el londinense desapareció de la faz de la tierra alimentando todo tipo de rumores que hacían esperar por la peor de las noticias. Sin embargo, y para sorpresa del mundo entero, el día de su cumpleaños número 66, el  artista subió de la mismísima nada el video de "Where Are We Now?" y devolvió la esperanza a todos aquellos que habían renunciado a la idea de tener más de Bowie en estos tiempos que corren. La mención de un tema de aquel disco del '78 no es arbitraria, para la portada de este disco no hay foto actual del artista, el arte se limita a colocar por sobre la tapa de aquel disco, un recuadro blanco en el que figura el título del disco. Para sumarle más misterio a todo el asunto Bowie no ha dado declaraciones, entrevistas ni nada, aumentando así el suspenso y reforzando otra campaña publicitaria efectiva más alrededor suyo. Recordemos que si hay algo que ha sabido realizar notablemente es venderse a sí mismo, ya sea adoptando diferentes nombres y personajes para cada disco, virando el timón musical si se le antojaba o si la moda lo dictaba. Esta movida entonces no es antojadiza, es quizás (o no) el nuevo movimiento maestro publicitario para su figura. Claro está que su reclusión en Manhattan y su desaparición momentánea no fueron parte del plan, fue para preservar su salud y criar a su pequeña hija pero sirvió como parte de todo esto de lo que somos partícipes: las diferentes revistas especializadas debieron recurrir al archivo fotográfico para ilustrar sus portadas ya que no habían fotos de prensa actuales. David siempre logró que se hable de él. Lo más parecido a una aparición pública que nos confirmó que estaba vivo fue su participación en el video del segundo corte de difusión ( "The Stars (Are Out Tonight)") y 42 palabras sueltas (sí, leyó bien) que le envió al novelista Rick Moody, quien como fanático empedernido le pidió al mismo artista una opinión sobre el disco para un ensayo que tenía en mente sobre él. Ante esto el Bowie accedió enviándole las mencionadas palabras.


Dejémonos de estrategias comerciales y vayamos a la música. Podemos decir que este es un disco cien por ciento Bowie, algo así como un pantallazo por (casi) todos los momentos de su carrera, cosa que no acostumbra a hacer ya que siempre está o bien un paso adelante o bien adaptándose a las tendencias del momento. El comienzo es con el tema que da nombre al disco, con un tinte cuasi glam a la "John The Lion" (de Low, de 1979), nada que ver con lo que uno podía esperar al escuchar el mencionado primer corte del disco, de corte más sombrío y reflexivo (aunque notable) que nos podía hacer pensar en un álbum más denso. Aquí el duque y los suyos no escatiman en ataques guitarreros ni electrónicos que lo acercan a su experimento drum´n´bass y medio industrial que fue Earthling en el '97 ("If You Can See Me"), ni tampoco a ese funk de groove cocaínómano que tanto rédito le dio en los '80 ("Dirty Boys"). El resto como decíamos antes es puro Bowie, canciones que al escucharlas sólo podríamos identificarlas con él. En este sentido las notables "Valentine's Day" y "The Stars (Are Out Tonight)" son dos buenos ejemplos. 
Puede que todo esto tenga que ver con el hecho de que Tony Visconti, quien produjo algunos de los discos emblemáticos de la carrera del artista (Heroes, Scary Monsters) y lo conoce desde hace años, pudo descodificar las ideas de este Bowie versión 2013, que ni bien comienza el disco reza "here i am/ not quite dying" ("aquí estoy/ no exactamente muriendo"), un poco dándoles por la cabeza a quienes lo daban por muerto ¡Y vaya si está vivo! A los 66 Bowie sigue dando cátedra, y muchos venderían su alma al diablo por llegar a esa edad como él. Por suerte como lo de David sólo fue un coqueteo lo tenemos de regreso.  

                                         

                                    
                                     

                                    

                                    

                                    

                                  
                                      


                                          





viernes, 26 de abril de 2013

Música Para Pastillas

Otra de las visitas ilustres que ha dado este nutrido mes de abril fue la de el antihéroe Daniel Johnston, que ante a un concurrido escenario de La Trastienda y gracias a unos ajustadísimos Eté y Los Problems como banda soporte, brindó un intenso y conmovedor show.

Nadie podía quejarse. Quienes concurrieron al escenario de La Trastienda ayer jueves eran conscientes de lo que iban a ver. Daniel nunca estuvo bien (si no chequear el excelente documental The Devil And Daniel Johnston de Jeff Feuerzeig), menos lo está ahora que se asemeja peligrosamente a Pepe Mujica  en posición cuasi  johnnyrottenesca para agarrar el micrófono. Pero lo de Johnston no tiene filtros, tanto en la lírica como en la forma que siempre tuvo para tocar sus instrumentos, es música y letras que salen de las entrañas, puro sentimiento. Así como no tiene filtros en lo musical tampoco los tiene frente a su público para sonarse la nariz, toser, llevarse las numerosas botellitas de refrescos que le habían dejado e incluso para preguntar con cierto asombro y simpatía si "la marihuana es legal acá en Sudamérica".


Lo cierto es que gracias a la sabia decisión de hacerlo salir a escena con la banda soporte desde el vamos, que en este caso fueron los notables Eté y Los Problems (que también fueron teloneros del show), la cosa no fue tan tortuosa para Daniel que, según contaban las crónicas desde la vecina orilla, cuando salió a tocar solo con su guitarra se puso nervioso, olvidándose de acordes y letras y debió salirse del protocolo empezando el show con la banda soporte.


Se notaba que Los Problems habían ensayado sus temas y que le tenían afecto al repertorio (se los veía disfrutando como niños así como Johnson de la misma forma disfruta de los cómics). Inclusive algunos temas sonaban mejor musicalmente que en sus versiones originales. Recordemos que lo de Johnston si bien está lleno de sentimiento y bellas melodías que echan un poco de luz a su tortuosa vida, es bastante tosco y rudimentario, pero ni se notó a excepción de cuando se sentó ante su pequeño piano a interpretar solo un tema (el cual no pudo terminar).
El show duró apenas 45 minutos pero no dio la sensación de faltar ni sobrar nada como si puede habernos sucedido a los que tuvimos la suerte de ver a Television el lunes anterior (nada más diametralmente opuesto que la perfección de Verlaine y los suyos con lo de Johnston). Pasaron algunos de sus más emblemáticos y hasta versionados temas como "Walking The Cow" (que en vivo tocó alguna vez Pearl Jam), "Speeding Motorcycle" (del que se hiciera cargo allá a principios de los '90 Yo La Tengo) y hasta se le animó a una versión de "I´m So Tired" de sus amados The Beatles.


Claro que no faltó el  clásico "True Love Will Find You in The End" (que tiene versión de Beck) y temas como "Impossible Love". Para cerrar -cuando todos pensamos que no volvía- Daniel fue traído por los integrantes de Los Problems y se animó a cantar el solito y a capella "Devil Town", y esa última imagen de él solo desnudando sus sentimientos en uno de los temas más descarnados y concisos de su repertorio sirvió a modo de broche perfecto para un show entrañable.

miércoles, 24 de abril de 2013

Triángulo de Amor Bizarro



Ya nos ocupamos del año que pasó. Decíamos de él que estuvo plagado de discos importantes de nombres más importantes aun, pero este 2013 parce no quedarse atrás, ya que desde el comienzo del año bandas como Yo La Tengo, The Strokes o Flaming Lips  han dado a conocer lo suyo. También ha habido regresos como los de gente de la talla de David Bowie, Iggy & The Stooges  y Nick Cave. Así que empecemos con lo más relevante de los lanzamientos de lo que va del año.


Yo La Tengo- Fade


Como siempre a contrapelo de modas y dogmas, el matrimonio musical-sentimental -inquebrantable desde su aparición en 1984- de Ira Kaplan y Georgia Hubley (más el paleta de James Mc New desde el ’92) viene haciendo lo que le viene en gana.
No era de extrañar entonces que pegaran otro pequeño volantazo en este capítulo 13 de su saga discográfica. Los de Hoboken han dejado de lado el quilombo los temas finales de su predecesor Popular Songs y pusieron el énfasis en los climas descontracturados que recuerdan a su clásico I Can Hear  Two Hearts beating As One, ineludible para entender parte del sonido de los '90.


Es de esa manera que si bien la carga eléctrica por momentos está ("Paddle Forward") no adopta el carácter noise ni los arranques feroces de guitarra que por momentos también los acercaban al shoegazing. Es por eso que las más adorables canciones, las que remiten a ese lado pastoral de Velvet Underground (“Cornelia and Jane” cantada enteramente por Georgia, que hace recordar a Nico y mucho) así como las de delicioso sabor country (la hermosa “I´ll Be Around”) están puestas en primer plano.
Hay algo sobrecogedor y de ensueño en este álbum más marcado que en sus predecesores, ya que la calma y la apacibilidad le ganan a la furia eléctrica y la experimentación ruidista. Si en los discos previos la tormenta parecía entrar siempre por alguna ventana de la casa, esta vez parecen haberlas cerrado para que todo suene a puertas adentro, bien hogareño, dándole al escucha la impresión de estar ante el más sereno de sus discos, dejando interferir las bellas melodías por algún sintetizador o algún arreglo de cuerdas, pero nada más, todo muy contenido. Nada de distorsiones y contorsiones guitarrísticas de más de 15 minutos, pura canción, bien al frente y climática, bien pop. El álbum más accesible (también por su duración, ya que es el más corto de todos) del trío hasta el momento y que puede servir a modo de resumen y puerta de acceso para quienes no conozcan a la banda.


Si bien en alguna entrevista Kaplan dijo que se sentían más libres para hacer lo que quieren, no porque alguien se los dice sino porque se les antoja y porque lo han logrado por ellos mismos, lo cierto es que quien parece haber contribuido al menos un poco en todo esto fue el productor John Mc Entire (Tortoise, The Sea and The Cake), quien remplazó a Roger Mountenot que venía trabajando desde hacía años con la banda. Tal vez sea por esta razón, tal vez no, que la belleza de temas como “Is That Enough”, “Two Trains”  o de “The Point of It” es la preponderante en este vital y cálido regreso después de cuatro años desde su último disco. Otro pequeño clásico para sumar a su ejemplar discografía.











Intransigencia

Ante un público que casi colmó el escenario de La Trastienda, los legendarios Television, comandados por el mutante de Tom Verlaine, demostraron lo que es hacer lo que se quiere de la forma que se quiere y, de paso, dar cátedra. Crónica de una noche tras la cual Montevideo y algunos de sus habitantes ya no serán iguales. 


El clima era de expectativa porque prácticamente todos los que estábamos el lunes 22 en La Trastienda -que no eramos pocos vale decirlo- eramos conscientes de que íbamos a presenciar a una de las bandas que forman parte de la historia grande del rock. A las 21:30 Tom Verlaine, Fred Smith, Billy Ficca y el sustituto de Richard Lloyd, Jimmy Rip (sesionista de Mick Jagger y que viene tocando con Verlaine desde hace años) salieron al escenario del barrio Cordón con el ritmo cansino de quien hace las cosas como le place y, tras ajustar sus y instrumentos y tomar posiciones, largaron con "Prove It" del glorioso Marquee Moon, quizás el único disco de la banda que escucharon el 100 % de los concurrentes.
Tras ese tema la noche no sería la misma ni tampoco lo seríamos nosotros. Lo que siguió fue una demostración de que por más grande que se esté se puede sentir pasión por lo que se hace. Aquí no hubo estafas como sucedió exactamente una semana antes en el recital de Chuck Berry en el Teatro de Verano. Los tipos, si bien es cierto que no son tan veteranos, tampoco son ningunos pibes, pero eso no impidió que se sintiese la fuerza de las canciones y la destreza aun intacta.

Fred Smith, Tom Verlaine, Billy Ficca y Jimmy Rip en el sentido de las agujas del reloj (desde la izq.).

Luego de dos temas de su hasta ahora último disco que también fue su regreso (Television de 1992) vino "Glory", de su segundo álbum Adventure (1978) que prometía levantar la temperatura y el nostalgiómetro pero que entre la cierta tensión- respeto tan cara al público uruguayo y la seriedad de quienes estaban arriba del escenario volvió un poco gélido el clima en ciertos tramos del recital así como a la versión del clásico "Venus".
Fuera de todo lo que uno pueda decir el recital mostró a una banda no dispuesta a tranzar con su público aun sabiendo que éste iba por temas específicos. En ese sentido, y no en el musical, se hace visible el matiz punk de la banda. Verlaine y los suyos, un poco a la manera de Dylan, deforman, alargan o acortan cuando les parece una canción simplemente por el hecho de desconcertar, no repetirse a sí mismos y dejarse llevar por la improvisación y los intrincados juegos de guitarras que tanto los caracterizan.
Si bien esto desde el punto de vista de la actitud artística es sumamente valioso, para nosotros que nunca llegamos a pensar siquiera que esto podía ocurrir esperábamos algo más, esos dos o tres temas de Marquee Moon  (aparte del tema homónimo que sí estuvo) que no podían fallar de ninguna manera. Podrían haber sido "Elevation", "Friction", "See No Evil", inclusive "Torn Curtain", pero no. Vinieron dos bises medio desganados que cerraron la velada y mientras pensábamos que no podía ser, las luces (de las que Verlaine se quejó) y la música se encendieron mientras se nos exhortaba que nos retirásemos porque ya había terminado todo. Muchos no queríamos resignarnos a que ya había sucedido, que ya habíamos sido parte de la cápsula del tiempo.
Los beneficios de la retromanía pueden dar lugar a que ocurra que vengan al país bandas como Television pero bajo ningún aspecto puede cambiar o torcer la intransigencia que siempre estuvo, ni para bien ni para mal.


Ya afuera de La Trastienda algunos entre el desconcierto de que las cosas hayan terminado como terminaron y el recital en sí mismo aguardaban para poder ver a sus ídolos o para hacerse firmar algo (un vinilo, una entrada) mientras la ciudad se recomponía ante nuestro ojos como si nada hubiese sucedido y, a pesar de todo, vaya si sucedió.

martes, 23 de abril de 2013

Los mejores discos del 2012 (De por Acá)



No sólo de música en inglés vivimos en Spleen, también escuchamos lo de por aquí, allá y todas partes pero en español. Para no dejarlos afuera porque no encajan en ningún lado por su idioma (y porque son mejores en varios aspectos, bah) a la lista le agregamos un país invitado además de España. Sí, adivinó: Brasil. Aquí van los discos que nos gustaron del año que pasó.

De por acá


La Perla Irregular- América


Una de las joyas en español que el año que pasó nos dejó vino desde de la vecina orilla y fue consagratoria. América es uno de esos discos que de inmediato huele a clásico. Entre Love y el Spinetta de Almendra y Pescado Rabioso, Pablo Vidal y los suyos obtienen justicia con este, su cuarto disco. Poblado de deliciosas épicas surrealistas como “El Aprendiz de Brujo”, “Nosotros los Monos”, “Dios es una Cámara” y la que da nombre al disco, por tan solo nombrar algunas de las quince canciones que conforman este enorme disco. Una  de las verdaderas gemas ocultas del cancionero argentino cosecha 2012 y uno de los discos de los cuales hablaremos dentro de años para definir el sonido del rock argentino de esta época.



Kiko Veneno y Martín Buscaglia- El pimiento indomable 



Otro disco que va por la senda surrealista pero desde un enfoque totalmente diferente. El español y el uruguayo unen amistad y fuerzas en este disco a cuatro manos que - hay que decirlo- suena más a Buscaglia que a Veneno, ya que exuda funk juguetón y lúdico por todos lados, tamizado con adorables canciones casi de cuna. Lleno de letras de lo más delirantes, pegadizas y plagadas de juegos de palabras que también remiten más a Martín que a Kiko, quienes producen este nuevo clásico junto a Nicolás Ibarburu. Además hay invitados ilustres como Rubén Rada y Mandrake Wolf completando la redondez de este gran disco.




Caetano Veloso- Abraçaço



A los  70 años (y con la voz intacta), Caetano entrega su disco número 49 (¡!) y la rockea más que nunca, completando esa especie de trilogía que conforman este disco junto a Zii & Zee y , que también es el nombre de la banda que lo acompaña (comandada por su hijo Moreno y Pedro Sa). Veloso gana en intensidad en lo musical (escuchen si no el tema que nombre al disco) y en las palabras, como cuando dice directamente “a Bossa Nova e foda”. El término “foda” es algo así como el equivalente en el portugués al “fuck” inglés, lo cual le da una múltiple lectura a lo que dice la letra y hace que siendo un señor de la tercera edad Caetano siga provocando hasta el día de hoy como lo hace en tiempos del Tropicalismo.



Café Tacuba- El Objeto Antes  Llamado Disco



Acostumbrados sobradamente a la excelencia de cada disco que sale de los mexicanos, sabíamos que éste no podía fallar. El nuevo álbum de los tacubos  ironiza desde el título sobre el signo de los tiempos en la industria discográfica y las nuevas formas de escuchar música, al mismo tiempo que vuelve -como hacía mucho no lo hacía- a las raíces musicales de su país (desde Re que no escuchábamos temas como “Olita del altamar”). Uno de los discos más abiertos y participativos de la banda que da lugar a que Quique Rangel cante “Aprovéchate” y que Emanuel del Real haga sus ya habituales colaboraciones, demostrando que no sólo de Rubén Albarrán (o como carajo se haga llamar ahora) vive Café Tacuba. Democrático.



Illya kuryaki and the Valerramas- Chances



Es cierto que este esperado regreso de IKV no es lo mejor de su discografía, pero igual sigue estando muy por encima de la media. El abanico musical es amplio como lo era en Versus y Leche, menos Beastie Boys y Red Hot Chili Peppers y más Stevie Wonder y Prince. Funk soul sexy con arrebatos tropicales y momentos emotivos como Águila Amarilla (homenaje de Dante Spinetta a su padre, el genial Luis Alberto). Un disco más desprejuiciado y más enfocado a la diversión y el franeleo que sus antecesores. Esto queda claro desde el vamos con el hit "Ula Ula", en el que Dante canta que “mientras yo pongo calientes las pistas/ tengo más estilo que una rave y pastillas/este flow te rompe como un gordo a las sillas/ustedes son la arena y les clavé la sombrilla”. Todo dicho, ¿si esto no es joda, qué es?


Ases Falsos- Juventud Americana


El debut del año que pasó en español no es necesariamente un debut. ¿Cómo es eso se preguntarán? Pues resulta que estos chilenos se llamaban Futher muckers y contaban ya  con unos cuantos discos en su haber, pero un buen día pasaron a llamarse Ases Falsos y editaron este gran disco que, si bien es cierto que puede resultar un poquitín largo de más está plagado de clásicos instantáneos como “Misterios del Perú”, “Salto Alto”, “Pacífico” o el himno fumeta “Quemando”. Entre lo mejor de la tradición rockera chilena (la de Los Tres y Los Prisioneros) y el retro rock la banda entrega una cantidad considerable de historias, entre lo naif y lo truculento, contadas de una forma simple y rebuscada a la vez. Un hallazgo. ¡Ah! ¡Me olvidaba! En la portada está Juan Gabriel con los ojos emitiendo un brillo imposible.

Metá Metá- Metal Metal


Otro de los grandiosos discos que se editaron en Brasil fue éste, el segundo de los paulistas de Metá Metá. Un registro que pasea por la afro samba de los '60, por Fela Kuti y por Amadou et Mariam, por la música latina y la brasilera de todas las épocas pero eso sí, pasadas por un filtro que puede incluir noise, free jazz y punk sin por eso perder un ápice de personalidad, porque –que se entienda- esta banda no hace rock sino que más bien adopta una actitud rockera para todo lo que toca. El trío conformado Jucara Marcal, Kiko Dinucci y Tiago Franca la gasta en temas como “Oya”, “Man Feriman”, “Rainhas das cabecas”. Está mal no escucharlo.




Los Terapeutas- Monstruo



Lo primero a lo que nos enfrentamos ante el nuevo gran disco de Los Terapeutas es a una tapa que remite a El Retrato de Dorian Gray y Dr. Jekyll and Mr. Hyde en la que un tipo se mira al espejo y ve su lado monstruoso. Y de eso habla el disco, de esa dualidad humana por la cual podemos ser buenos y tener nuestra parte jodida, de las cosas lindas y de las cosas feas. Es un disco de interrogantes (“Yo Quisiera Saber”) que se enfoca en los arreglos y los climas de las canciones antes que en las preocupaciones por cómo sonaran en vivo tal como hizo saber la banda en sucesivas entrevistas. Se nota en el disco una marcada influencia de Lennon pero pueden ponerse rockerísimos  como puede escucharse en “El Yaguarón”. Luego de haber editado uno de los mejores discos de la música uruguaya de todo los tiempos como fue De, Mandrake y los suyos ya están para hacer lo que más les plazca y eso está perfecto. Nosotros agradecidos.

Gepe - GP


Uno de los mejores y más desconcertantes discos del 2012 es el que nos ocupa. El chileno Gepe quien a través de una bizarra y entrañable mezcla de ritmos que van del moombahton -mezcla de house y reggaeton- en el hit “En la naturaleza (4,3,2,1,0)” al reggae más soft que uno pueda escuchar en “Fruta y Té”. Un poco atrás quedaron las primigenias inquietudes por reversionar la Nueva Canción Chilena de Violeta Parra y compañía, y ahora la cosa se vuelve panamericana, ya que -siempre desde su lectura indie- hay cueca, chacarera y tinku boliviano. Disco desprejuiciado como pocos y de un humor subyacente que vaya a saber si el propio autor se percató de estar plasmando y que es sintetizado en algo así como el manifiesto de este disco: “Bomba Chaya”. Sumamente contagioso. 


Ondatrópica- Ondatrópica



De la conjunción del Frente Cumbiero y El Combo bárbaro surgió una de las bandas del año que pasó: Ondatrópica. Un combo contundente que contó con abundantes invitados a la hora de grabar, entre ellos leyendas de la música colombiana como Fruko, Michi Sarmiento y Aníbal Velásquez, a quienes se suma la rapera chilena Anita Tijoux (en “Suena”). Una panzada tropical que mete mano no sólo a la cumbia sino también a otros ritmos como el porro ("está hablando de faaso"), la chambeta y la gaita con la fuerza del funk y del dub. Plagado de grandes temas, desde los etílicos “Locomotora Borracha” y “I Ron Man” (que no es ni más ni menos que una relectura en clave tropical del clásico de Black Sabbath “Iron Man”) hasta temas como “Tienes Sabor, Tienes Sazón” o “Bomba Trópica”. Para levantar cualquier festichola.


Juan Cirerol- Haciendo Leña



No es noticia que Cirerol es uno de los cantautores más viscerales, mezcla de Johnny Cash, el primer Dylan (tiene su propia “chica de las tierras lejanas” así como Dylan tenía su “Sad-eyed Lady of the Lowlands”) y el narcocorrido que siempre escuchó de pequeño (de chavo pues). Perfectamente este mexicanísimo oriundo de Mexicali podría musicalizar algunos de los episodios de la gran serie Breaking Bad (si no la vio, véala. ¡No sea nabo!) ya que habla de la “Metanfeta” con la regularidad que Arjona le canta a la menopausia. Un disco de humor grueso que toma forma en personajes descarriados, que son los que pueblan las canciones. Estas a su vez llenan de aliento a alcohol y tugurio de mala muerte los parlantes de tu equipo,  PC o los auriculares de tu reproductor amigo (¡¡que no se malentienda cabrones!!). Después de su celebrado Oferta al Mictlán (2010) Cirerol se consolida como uno de los más interesantes exponentes del norte de América (latina).


Instituto Mexicano del Sonido- Político


Otro disco consagratorio fue éste, el gran Político. En él Camilo Lara, responsable absoluto del IMS, le hinca el diente a los mismos ritmos que en sus anteriores Soy Sauce o Piñata (cumbia, la música espacial de Esquivel, electrónica de la más pistera y de la más colgada) y entrega su disco más redondo. Mezcla de The Avalanches y Plastilina Mosh, de Celso Piña y DJ Shadow, Lara se nos muestra como uno de los más hábiles en el uso del cut and paste. La única diferencia de este disco con sus predecesores es la pérdida de cierta inocencia y la apropiación de un espíritu más politizado que si bien no es el más poético o rebuscado nunca pierde las ganas de invitar al baile ni  el sentido del humor. Para demostrarlo ahí están “Revolución”, “Especulando” y “México” (“verde de mota/blanco de coca/y rojo de tu sangre”). Todo dicho.

Chicha Libre- Canibalismo


Luego del merecidamente celebrado Sonido Amazónico, el francés con base en Brooklyn Olivier Conan vuelve a meter mano en lo que más le gusta, sabe hacer y le dio (y sigue dando) éxito: cumbia sesentosa y psicodélica inspirada en ese subgénero exclusivamente peruano que es la Chicha (que además es una bebida alcohólica de maíz fermentado de la cual también surge el nombre de la banda). Si bien no hay novedades relevantes con respecto al primer disco lo cierto es que sigue siendo de lo más contagioso y desprejuiciado que uno puede experimentar. Con canciones como “Muchachita del Oriente”, “La Danza del Millonario” y “El Carnicero de Chicago” uno deja de ser el bienpensante que es (si es que lo es) y se deja intoxicar por la verdadera cumbiamba psicodélica que encima está cantada en un castellano de mierda para completar aun más el nivel de exotismo y “cosa rara”.

El Mató a un Policía Motorizado- La Dinastía Scorpio


Cuando uno podía llegar a pensar –como buen escéptico- que la fórmula garagero- noventosa de los platenses podía llegar a morderse la cola ¡Zas! Un disco plagado de indie hits de los buenos. Once temas, uno mejor que el otro y que en varios casos, como en “El Magnetismo”, “Mujeres Bellas y Fuertes”, “Chica de Oro” “Yoni B” y “Más o Menos Bien” (¡qué buen comienzo del disco!) se convierten en himnos instantáneos de la banda a la altura de clásicos suyos como “Amigo Piedra” o “Chica Rutera”. Un disco mediante el cual bandas nunca consagradas por estos lares como Guided by Voices, Pavement o Dinosaur Jr. se vuelven algo sumamente asimilables para nuestros oídos panamericanos perfilando así a esta banda como uno de  los nuevos clásicos del rock de la vecina orilla. De ellos también hablaremos entro de unos años cuando debamos referirnos al sonido de los '00.

Silva- Claridao


Desde el Brasil, he aquí un disco que de brasilero sólo tiene el idioma portugués de la voz de quien canta. En este caso el que lo hace es Lúcio da Silva Souza, que se acortó el nombre y lo volvió artístico haciéndose llamar tan solo Silva. Este poderoso y poptimista debut lo colocó al tope de todas lista de “lo mejor de” en su país. En referencia a lo dicho más arriba que de brasilero no tiene nada nos son exageraciones, el tipo suena a James Blake (mucho) y por momentos algunos teclados y atmósferas más grandilocuentes remiten a Arcade Fire, lo cual no está nada mal ¿no? El disco abre con el luminoso “2012” y sigue con “Falando Sério” y a partir de ahí no para: entre las canciones enormes y la introspección de un pseudo hip-hop futurista (que no es lo tanto), Silva se inmiscuye en los recovecos sensoriales de la mente y no sólo pela chapa de hit maker si no también de adelantado y experimental.


Las Pelotas- Cerca de las Nubes



Concebido casi como un LP de los de antes (podemos decir que es un disco con dos lados, como los queridos vinilos) con una primera parte dedicada a bucear por esa música etérea que viene practicando el grupo desde que Daffunchio tomó el mando de la voz y una segunda parte más poderosa y si se quiere hasta fiestera, que se hace evidente con el enigmático primer corte “Escondido Bajo el Brazo” (el que reza “so- so- soy un pato”) y que alcanza picos de intensidad en temas como “Las Voces” y el que le da nombre al disco (“vamos a darnos vuelta/vamos a darnos vuelta de amor”). Que gane la intensidad no quiere decir que no se siga rockeando: en “Si La Distancia”, “Quieren Más” y “La Cuerda” queda demostrado que el corazoncito aguerrido sigue ahí.



Hello Seahorse!- Arunima



Tres discos en cuatro años y dos de ellos son Bestia (2009) y el que nos ocupa, Arunima. Gran momento el de la banda de nombre complicado para el hispanoparlante medio que en este disco se mete más de lleno en lo que suena actualmente, como pueden ser James Blake o The XX, eso sí, sin perder jamás el toque de tradición mexicana por un lado y ese costado de Madrid ochentoso que tiñe las voces y la música toda. Todo canciones brumosas, llenas de voces entre esplendorosas y fantasmales, que evocan tanto al trip -hop de Portishead como al pop de cámara de Florence and the Machine, y que alcanza sus puntos altos desde el vamos con “Al Fuego” (tema de apertura del disco de ¡13 minutos!), “No te vayas al Bosque” y “El Artista” (que recuerda por momentos a Mimi Maura en las voces).



Bomba Estéreo- Elegancia Tropical



Título presumido de la temporada que pasó si los hay pero que sintetiza correctamente lo plasmado en el sucesor del exitoso Estalla! Li Saumet y compañía pelan un disco que debe más a los Aterciopelados de Caribe Atómico que a los primeros discos de Calle 13. No podemos decir que es trip-hop caribeño como en los primeros pero tampoco es la trituradora de géneros tropicales y hip-hop de los segundos. Aquí no hay electrocumbé como solía haber y hasta cuando se incita al baile calentón y a la lujuria -como en “Bailar Conmigo”- debemos hablar de una electrónica entre hipnótica y pistera pero contenida. ¿La era de la madurez para Bomba Estéreo? Eso está por verse.



Macaco Bong- This is Role



Luego de su aclamadísimo debut del 2008 (Artista Igual Pedreiro) los de Mato Grosso editaron su segundo esperado e imponente disco. Como en el predecesor no hay lírica. Todo música y de la buena. Este trío-topadora musical sin embargo se reinventa en cierta medida ya que los pasajes evocativos y hasta épicos de su disco debut dan paso en este nuevo álbum a un hard rock de corte más sludge. Más machacantes y punkies los brasileros entregan verdaderas dosis de rock valvular para viajar como “O Boi 1957”, “Broken Chocobread” o el tema que bautiza al disco por sólo nombrar tres ejemplos. Verdaderas (des)estructuras musicales que uno no puede creer que sean ejecutadas en directo sólo por tres personas, aunque quienes tuvimos la suerte de verlos en vivo (junto a unas 15 personas más en Bluzz live) sabemos que es así. ¡Y cómo suena!


Céu- Caravana Sereia Bloom



Como podrán estar apreciando Brasil nos dejó mucha música de la buena el año que pasó. Uno de los discos que viene a engrosar la lista es el de esta exquisita cantante que se le anima a todo los géneros de la música negra que imagine ( rhythm & blues, samba, reggae). Catalogarla como una Amy Winehouse brasilera si bien puede ser un halago también puede ser injusto y arbitrario aunque en temas como “You Won´t Regret” (el único del disco cantado en inglés) se parece demasiado a la malograda cantante británica. Una cantante a seguir , definitivamente.





Carla Morrison- Déjenme Llorar



Uno d elos discos más hypeados de la música en español del año que pasó es el de esta señorita mexicana que se despoja de todo y entrega bellas y descarnadas canciones que deben en partes iguales al tono confesional de la consagrada Julieta Venegas y al tono folkie pop de She & Him. Menos juguetón que la primera y más melanco como los segundos la del mismo apellido que Jim se entrega en las líricas de “Eres Tu” o “Tu Orgullo”.







Cuarteto de Nos- Porfiado



El ahora reformado cuarteto (que es en realidad un quinteto con las incorporaciones de Gustavo Antuña de los Buenos Muchachos en guitarra y Santiago Marrero de Sante Les Amis en teclados y sintes) que suena súper rockero desde que empezaron a trabajar con Juan Campodónico viene a cerrar una especie de trilogía que empezó allá en 2006 con Raro y que siguió con Bipolar (2009). Si bien algunos pueden decir que hay un abuso en las letras kilométricas y plagadas de rimas de Roberto Musso lo cierto es que es envidiable que puedan seguir pelando temas como “Buen Día Benito” o “Lo Malo de Ser bueno”. Esto sumado al éxito no sólo acá sino en la vecina orilla, el resto de América y España más los Grammys obtenidos no hacen más que posicionarla como una de las bandas de rock más grandes del país y del continente.


Los Reyes del Falsete- Días Nuestros



El indie porteño nos dejó algunos de los más entrañables discos del 2012 y esta licuadora generacional y de géneros fue la consagración para Los Reyes del Falsete que con mayor cuidado y énfasis puesto en la producción que en sus anteriores discos meten en la misma bolsa todas sus influencias que pueden ir del punk, pasando por los alternativos '90, la canción de fogón, la canción bailable y la psicodelia hasta llegar al highlight con un feat junto al papá del rock en español (Lito Nebbia) en la entrañable “Los Niños”. Para rematar la mezcolanza cierran con una cumbia -intelectual como la cumbiera de Kevin Johansen- que respira conourbano bonaerense (“San Jorge”).




Otto- The Moon 1111



El ex Mundo Livre S.A. y percusionista de Chico Science, quien viera nacer el mangue beat desde su fértil tierra natal de Pernambuco y que fue parte fundamental de la música de su país en los '90 nos entrega otro trabajo consistente que abre entre beatle y floydiano (de Barret) con el optimista “Día Claro” y sigue en la misma senda con los siguientes tres temas pero que a partir del quinto (“Exu Parade”) se pone un poco más intrincado y experimental, lleno de teclados y percusiones que lo ligan tanto a los sesentas psicodélicos como a la electrónica. Uno de los grandes discos brasileros del año pasado.




Los Evangelistas- Homenaje a Enrique Morente



Corría el año 1996 y por ese entonces Enrique Morente junto al grupo Lagartija Nick editó el que es considerado hoy día como uno de los discos esenciales de todos los tiempos de la música española: Omega. En él, se fusionaban como algo natural el Flamenco y la poesía de García Lorca con las canciones de Leonard Cohen y el sonido de guitarras distorsionadas de Sonic Youth. Poco más de un año después de la muerte de Morente, integrantes de los mencionados Lagartija Nick y las bandas J y Los Planetas  más otras personas cercanas al cantante se mezclan y dan lo mejor de sí en este sentido homenaje que, si bien no se basa en lo más conocido de la obra de Morente está lleno de sentimiento y fidelidad a lo creado por el maestro granadino.



Lisandro Aristimuño- Mundo Anfibio



En su quinto disco el rionegrino deja en claro por qué se ha vuelto uno de los fundamentales de la vecina orilla. Si bien sigue hablando de los tópicos que poblaban sus anteriores discos hay un especial hincapié –desde el título y el arte de tapa- a la propia transformación que ha sufrido el músico desde su llegada de su Patagonia natal hasta Buenos Aires (“ciudad del smog”). Este disco suena menos preciosista y folkie que sus predecesores pero más elocuente y rockero y eso se nota desde el comienzo con “Elefantes”. La ecléctica lista de invitados (Ricardo Mollo, Hilda Lizarazu, Boom Boom Kid) no hace más que evidenciar la admiración de sus colegas y reafirmar el gran momento que está pasando el de Viedma.



Los Mil jinetes- Mundo Tan Mal Hecho



Cristóbal Briceño (el también líder de Ases Falsos, cuyo disco es comentado más arriba) es junto a Andrés Zanetta una de las mitades de este dúo que hace que en sus canciones convivan folk y electrónica. A los sintetizadores y teclados se suman ritmos andinos (como en el disco de su comptriota Gepe) pero a pesar del uso de la electrónica queda a la vista, o mejor dicho al oído, el clima casero en la música del dúo. El signo de los tiempos y cierto tinte apocalíptico queda en claro desde el título de este disco hogareño que deja en claro que conceptos como “menos es más” y “hazlo tu mismo” pueden arrojar buenos resultados.





Daniel Melingo- Corazón y Hueso



Largo es el camino que ha recorrido el gran Daniel Melingo. Desde su clave participación en bandas como Los Twist y Los Abuelos de la Nada, referentes ineludibles de la camada de bandas que irrumpieron en la Primavera Alfonsinista, en las que creó algunas de las más emblemáticas canciones de los ochenta como “Chalamán” (considerada el primer Reggae de la música argentina), pasando por sus colaboraciones con Andrés Calamaro y un fugaz paso por la banda de Charly García hasta llegar a ser quien es hoy, este gran cantante de milongas y tangos narcóticos deudores de Edmundo Rivero y otros malevos de la música típica del Río de la Plata. Con frases como “al que cruza el destino con luz roja/no falta quien le haga la boleta” ya se asegura un puesto en esta lista.



Silvia Pérez Cruz- 11 de Noviembre



Uno de los grandes nombres de la música española de la actualidad sin dudas  es el de esta cantautora catalana que se despacha con un soberbio disco en el que se fusionan idiomas (español, catalán, portugués) así como sonidos que van desde el jazz, la bossa, el flamenco, la música clásica y demás etcéteras. Un disco catártico y honesto  que está poblado de pequeñas joyas como “Folegandros”, “Para Meu” y “Días de Paso”. Para aquellos que estén abiertos a una experiencia musical diferente este sin duda es  un disco al que deben atreverse. Ni hablar que por su sensibilidad y riesgo este no es un disco apto para oídos puritanos.



Tulipa Ruiz- Tudo Tanto



Ya desde su debut con Efêmera Tulipa Ruiz se ganó el corazón del público y la crítica en su país y con su segundo disco no hace más que afirmar lo demostrado en aquel primer disco: su inmenso talento y su hermosa voz. Aquí hay colaboraciones con Lulu Santos (“Dois Cafes”) y el rapero Criolo. Temas como “Ok”, “Desinibida” y “Cada Voz” no hacen más que enamorarse de la música y entender el por qué Brasil está despegado en tantos niveles. Por si fuese poco la artista tiene disponible en su sitio web ambos discos. Quien quiera oír que oiga.





A esta lista reducida se le pueden agregar varios discos más que vale la pena buscar: desde Argentina volvió el Stoner que parecía perdido tras la disolución de los seminales Los Natas con Humo del Cairo y su Vol. 2; el proyecto paralelo de Sergio Rotman y su pareja Midnérely Acevedo de Mimi Maura, El Siempreterno (en el que participa Ariel Minimal de Pez) editó el muy recomendable Hacia el Mar de Carbón; quienes también tienen un muy buen segundo disco bajo el brazo fueron los Viva Elástico que tras haber editado un muy celebrado debut lanzaron su sucesor Agua, Sal y Fiebre; siguiendo con el Indie, otra banda a tener en cuenta es Valentín y los Volcanes, quienes con su segundo opus Todos los Sábados del Mundo llamaron la atención de la prensa especializada a fuerza de buenas canciones. Brasil por su parte, además de todo lo incluido en la lista también tuvo más y mejores discos como Arrocha de Curumin, o como es entendida la fusión de electrónica, Lounge, Trip-Hop y demás yerbas en el paía norteño, otro lanzamiento a destacar es el interesantísmo Casa das Macacas de Doo Doo Doo, disco experimental y aventurado si los hay. Desde más al norte, más precisamente desde Perú, nos quedó colgado el interesante Sincronía de Las Amigas de Nadie, curioso híbrido que nos hace ver qué surgiría de la mezcla de Julieta Venegas y Pink Floyd. De México nos quedó afuera el homenaje al tradicional compositor Agustín Lara -lleno de invitados- por parte de Natalia Lafourcade y su Mujer Divina además de los discos de Matilda Matanza (Conjuntos Cartográficos) y Capullo (Testigos del Fin del Mundo). Por su parte Venezuela, pero con sede en España, entregó el disco de Violeta Vil, el oscurito y electrónico Lápidas y cocoteros. Por último, ya que mencionamos a España, debemos tener en cuenta los discos Ceremonia de La Bien querida, Herreros y fatigas de Klaus & Kinski, el excelente disco de música House  Fin de John Talabot, el disco debut homónimo de Pegasvs y Una Montaña es una Montaña de Los Paunsetes, todos ellos imprescindibles para entender el panorama de la música Pop en el país ibérico

jueves, 18 de abril de 2013

Los Mejores Discos del 2012 (De por Allá)



2012



El año en que vivimos en peligro. El año en que se iba a terminar el mundo. Ese año que no fue y en el que John Cusack no nos salvó  de la debacle nos dejó una gran cantidad de discos (quizás por ese motivo todos se apuraron a editar el suyo a modo de posible testamento), quizás demasiados. Y claro, hubo de todo: los grandes confirmaron por qué son grandes (en el más amplio sentido de la palabra), hubo vueltas, ediciones inesperadas, confirmaciones, algún debut y decepciones, cómo no. Estos son los discos del año de aquí, de allí y todas partes que llegan tarde pero llegan. 

De por allá


Bob Dylan- Tempest

El viejo Bob lo consiguió de nuevo. El trovador nos regaló con Tempest su disco número ¡35! Y como no podía ser de otra manera, es otra obra maestra (nos tiene mal acostumbrados desde Time out of Mind del 97), sin embargo, hay una diferencia con respecto a esa suerte de trilogía (Love and Theft, Moderrn Times y Together Through the Life) que precedió al disco que nos ocupa: en este disco todo está teñido de violencia, desde la lírica (las imágenes y paisajes desoladores de algunas de las canciones son de lo más escabroso que ha escrito Dylan), pasando por el arte de tapa (todo teñido de rojo sangre), lo visual (chequeen el video de "Duquesne Whistle" si no) y la música misma ("Narrow Way" es una de las composiciones más “agresivas” de toda su carrera  y "Pay in Blood" un título más que elocuente). Hay lugar para todo dentro de esta visión rojiza de las cosas, desde homenajes a compañeros que han quedado en el camino (Lennon, en "Roll On John") hasta recreaciones poéticamente libres de hechos históricos como lo es la tragedia del Titanic (la épica "Tempest"). 


Dr. John- Locked Down

Cual Ave Fénix, Malcom John Rebennack Jr., mejor conocido como Dr. John, resurgió de sus propias cenizas con la ayudita de Dan Auerback de The Black Keys (que cada día se afianza más en su papel de productor), que le pone además guitarras a todos los temas (suyo es el incendiario solo de "Getaway", uno de los temas de un disco lleno de los temas). Un disco que es justo decirlo, es el más entrador, radial y, aunque suene idiota, cool de todos sus discos. Si bien Gris-Gris o The Sun, Moon & Herbs son hoy clásicos de culto, este es un clásico moderno que exuda energía funky y groove por todos sus poros. "Revolution", "Eleggua", "You Lie", "Ice Age" o el tema que da nombre al álbum conforman una de las vueltas musicales más inesperadas y gratificantes a la vez.
La resurrección del año que pasó .



Neil Young & Crazy Horse- Psychedelic Pill


No podía ser de otra manera, el Chamán siempre está dando la nota. A falta de uno editó dos discos. Si Psyhedelic Pill no hubiese sido editado, Americana (una entrañable colección de covers de temas tradicionales norteamericanos) perfectamente hubiese ocupado uno de los lugares de esta lista. Eso sí, seguramente no ocupara el podio como sucede con este nuevo clásico. Un disco enorme en todo sentido, ya que además de ser doble, posee temas (verdaderos tour de force) que sobrepasan los 16 minutos de duración ("Ramada Inn", "Walk Like a Giant") e inclusive se vuelven pequeñas suites (como "Driftin’ Back", que abre el disco, de ¡27 minutos!) y son ejecutados con su banda de siempre, los Crazy Horse, más afilados que nunca.
Para los amantes del viejo Neil este fue el  año, para los que no (lamentamos), dos plato


Leonard Cohen- Old Ideas

Las “viejas ideas” a las que el eternamente cínico Coen hace referencia y de las que se mofa, no son más que las ideas/obsesiones que recorrieron toda su obra: el amor, el sexo, Dios (y las diferentes combinaciones que puedan surgir de las tres). Después de ocho años sin material desde Dear Heather, el poeta arremete con todo y condensa su propia obra, basándose en el pasado (es cierto que "Amen" suena a "I’m Your Man" ¡hasta fonéticamente! pero como es él no nos importa, cero objetividad) pero mirando hacia el futuro (hay algunos detalles musicales que lo muestran aggiornado a estos tiempos), agregando así nuevas perlas a su repertorio. Un disco que tiene temas como "Going Home", "Show Me the Place", "Darkness" o "Crazy to Love You", no puede ser menos que uno de los grandes discos del año que pasó.


Patti Smith- Banga

La tía que todos queremos tener, la madrina del punk, nos trae su mejor disco desde ¿Gone Again? Una pieza que, viniendo de otros, podría sonar pretenciosa y ombliguista, pero que viniendo de ella son viajes de verso libre que sirven de pretexto para jugar con la palabra y sentirla, saborearla, deglutirla y regurgitarla en los oídos de todo aquel que se entregue. Los tópicos de las canciones parecen ser las grandes personalidades, históricas o del presente. En la misma bolsa caben Johnny Depp ("Nine") y Américo Vespucio ("Amerigo"), Amy Winehouse ("This Is the Girl") y Nikolai Gogol ("April’s Fool"). La acompaña además en esta travesía la troupe que grabó con ella su hoy clásico Horses y un tal Tom Verlaine (Television).
¡Ah! El nombre, que suena a grito de guerra de alguna extinta tribu ancestral, es en realidad, el nombre de un perro de una novela de Mijaíl Bulgákov (¡!)


Jack White- Blunderbuss

El ¿ex? White Stripes, The Racounters, The Dead Weather (¡uf! ¡qué fácil parece ser para algunos!) y productor en ciernes, enemigo de los Black keys, bah, de Auerback que es el que tiene menos cara de boludo y parece que es el que manda de los dos, no pudo esperar y, luego de prestarle su archimaravillosa guitarra y demás talentos a toodos esos proyectos, se corta solo. Y era de esperar, era tan solo cuestión de tiempo que esto sucediese. Era previsible. También lo era suponer qué camino iba a transitar el ¿ex? marido, hermano de Meg White (qué linda pareja rechoncha blanca, roja y negra formaron en algún momento). El camino era exactamente ese que uno imaginó, ese blues siglo 21 todoterreno pasado por ese filtro garagero y podrido, salvaje pero elegante a la vez. Y si bien sabemos todo por anticipado, el factor previsibilidad no afecta a White como puede afectar a otros. El hecho de que sepamos de qué va la cosa hace aun más irresistible el juego. Ahí están para comprobarlo "Missing Pieces" y "Sixteen Salteens" (el momento más White Stripe del disco) por sólo nombrar dos.



Dirty projectors- Swing Lo Mallegan

He aquí una consagración. Luego de Bitte Orca del 2010, David Longstreth y sus chicas entregan el iluminado Swing Lo Mallegan. Un disco que pone contento, que ilumina tu día. Y si bien es cierto que puede sonar a manual de autoayuda barato, desde que comienza a sonar el tema que abre el disco ("Offspring Are Blank") la luminosidad se intuye: voces que dan piruetas pero que suenan cristalinas, coros de chicas, beats que arropan de una calidez particular a las melodías (¡y hasta palmitas!) y todo puede ser parte de un mismo tema inclusive. Además otros temazos están ahí para ratificar la excelencia ("About to Die", "Gun Has No Trigger" y el que le da nombre al disco son claros ejemplos de ello) y cierto gusto por el riesgo, sin perder nunca por ello la calidez. Diez puntos.



David Byrne & St. Vincent- Love This Giant

¿Qué podemos decir de  David Byrne que no se haya dicho aun? Más bien nada, excepto elogios. Aun cuando para muchos su colaboración con Fatboy Slim (Here Lies Love del 2010) basado en la vida de Imelda Marcos, viuda del dictador filipino Ferdinand Marcos (¡!) no fue del todo agraciada.
El ex cantante de los fundamentales Talking Heads sigue su camino de colaboración y experimentación con colegas que comenzó allá en los primeros '80, cuando editó el adelantado My Life in the Bush of Ghosts  junto con el más adelantado de todos, Brian Eno (con quien volvería a las andanzas con el hermoso Everything That Happens Will Wappen Today del 2009). Su aliado esta vez es ella y es la hypeada princesa Indie St. Vincent. Hay que decirlo: la dupla es demoledora. Todo exuberancia funky, llena de caños, bronces y samplers. Temas que a la primer escucha ya suenan a viejos conocidos. "Who", "Ice Age", "Dinner for two" o "I am an ape" son los más parecido a los Heads (circa Naked o Speaking in tongues) que Byrne haya grabado jamás desde la separación del mítico grupo.



Tame Impala - Lonerism

He aquí otra consagración. Los australianos psicodélicos se pusieron más psicodélicos aun que en su genial debut (Innerspeaker del 2010, o el disco como cartón de ácido) y de la mano de ese gran mete mano -disculpen si soy redundante pero es así- que es David Fridmann (Flaming Lips, Mercury Rev, Mogwai, MGMT) le dieron más densidad y delirio a su nueva producción. Si bien Kevin Parker, líder de la banda, anduvo contrariado en un principio con lo que sería su segundo opus parece que le encontró la vuelta. ¡Y vaya si la encontró! "Feels Like We Only Go Backwards", "Elephant", "Enders Toi" y "Mind Mischief" sólo pueden engrosar para bien el repertorio de esta banda que, de seguir así, se convertirá en breve en un nuevo clásico y que los posiciona en la historia grande musical de su país.



Django Django- Django Django

Como por ese afán avariento de querer procesarlo todo (cosa que no se puede) estas líneas llegan más tarde de lo que deberían, ahora nos vemos ante la necesidad de aclarar que nada tienen que ver estos ingleses blanquitos, pulcros y  cuasi nerds con la nueva película de Tarantino. Aquí no hay niggers ni esclavistas ni peleas de mandingos aunque si Quentin algún día se cuelga con la ciencia ficción quizás podría musicalizar algún paisaje lunar con la música de estos revivalistas del cachengue inteligente que fueron de lo más hypeado de la prensa especializada de todos lados. La diferencia esta vez con respecto a otros productos inflados es que aquí hay música y de la buena. Es cierto que las influencias son rastreables (Devo, The Beta Band y todo el kraut rock a la cabeza) pero ante hitazos como "Default", "Hail Bop" o "Zumm Zumm" (imposible no mover la patita con los dos primeros y de querer agarrar a todo quien se encuentre en la vuelta y armar trencito con el tercero) uno no puede más que derretirse. Atenti al parecido de "Waveforms" con los Babasónicos (¿habrán estado los Django Django escuchando Jessico e Infame?



Beach House- Bloom

Este hermoso y siniestrito conjunto de canciones es la consagración definitiva tras cuatro producciones previas de los de Baltimore. El álbum abre con "Myth" y cuando escuchamos la voz de la francesa Victoria Legrand (hasta el momento no tenemos datos certeros que afirmen que sea una nieta no reconocida de Chiquita) ya sabemos que no puede fallar. El resto es igual de envolvente e hipnótico, "Wild", "Lazuli" o "Troublemaker" parecen pequeños clásicos olvidados que alguien encontró en alguna cinta perdida algún tiempo atrás. Algo atemporal y fantasmal recubre la atmósfera sugerente de este disco mayor y atrapante.




Bobby Womack- The Bravest Man in the Universe

La segunda resurrección más sorprendente y mejor lograda del año se dio esta vez de la mano de Damon Albarn (que está en todas) y Richard Russell, quienes a su vez tocan con el propio Womack en la banda. El disco número 27 de la carrera del soulman es una colección de canciones que tienen una raigambre totalmente sesentosa que, al mismo tiempo que nos transporta a los tiempos en que reinaban sellos como Motown y Stax, se deja llevar por la modernidad, cortesía de los más arriba mencionados, que por momentos llevan a Bobby al hip-hop y al R & B actuales (por momentos el disco dialoga con el testamento discográfico de Gil Scott-Heron I´m New Here de hace un par de años que también abrazaba al hip-hop).
Sólo basta con sentir cantar a capella las palabras que dan título al disco en su comienzo para estremecerse por esa poderosísima y mágica voz. "Please Forgive my heart", "Deep River" y "Stupid" son tan solo algunas de las gemas de este tremendo y cautivante disco.



Grizzly Bear- Shields

Otra confirmación es la de los de Brooklyn que, tras el excelente Veckatimest del 2009, siguen al frente de la liga de la justicia del pop (bien entendido y no como mala palabra) llenando de canciones preciosistas, abundantes en climas y arreglos que las llevan a un nivel superior. Lo de Grizzly Bear puede sonar tremendamente actual aunque uno puede intuir que su corazoncito cancionístico esté cercano a los sesentas psicodélicos y al folk barroco de bandas como The Byrds o, por momentos, a los mismísimos Beach Boys (de Pet Sounds, claro). Este disco que fue grabado en tan sólo seis meses durante un impasse de las giras es, según lo que aseguraron en definir los propios miembros de la banda, el más colaborativo de todos sus discos. Entonces que viva la democracia rockera pues.



Mark Lanegan Band- Blues Funeral

Como no tuvimos disco de Nick Cave el año que pasó (está recién salido del horno Push the Sky Away, lo nuevo del australiano indomable) este disco del otrora cantante de los Screaming Trees (banda pionera del grunge que nunca llegó al reconocimiento masivo) y colaborador de los más célebres discos de los Queens of the Stone Age, entre otros tantos proyectos, vuelve a la carga sintetizando todas sus facetas en este disco que está a mitad de camino entre Cave y Echo & the Bunnymen, con altas dosis de cantina de mala muerte y podredumbre. Necesario, más no precisamente refrescante.




AC Newman- Shut Down the Streets

O yo vi mal o en ninguna de las mil millones de listas de “lo mejor de” que salen cada fin de año figuraba este bello trabajo de uno de los tantos canadienses ilustres que por suerte existen aunque no le den la pelota que merece. El colorado también integrante de los New Pornographers se despachó con un disco frágil y luminoso que hasta en la portada parece emular a esos clásicos setentosos de los por aquel entonces populares songwriters que todo lo dominaban (James Taylor, Jackson Browne) pero con un espíritu más freakie si se quiere. Un trabajo, como el de Dylan, Coen, Smith, Van Morrison, coherente con una visión artística y de cómo hacer las cosas. Temazos como "I’m not Talking", "Encyclopedia  of Classic Takedowns", "Strings" o "There´s Money In New Wave" no hacen más que poner a la canción al poder.



Van Morrison- Born to Sing-No Plan B

El gnomo irlandés siempre lo hace bien y parece inoxidable. No hay con qué darle. Y es que como dice el mismísimo título de su última joyita, él nació para cantar y no hay alternativas. Y a cantar se entrega en este disco reposado y ameno en el que Van se pasea por lo que más le gusta, el blues tamizado por ese costado místico celta del que viene impregnando sus composiciones desde la época de clásicos como Astral weeks o Moondance. "Open the Door (to Your heart)", "End of the Rainbow" o el tema que da título al disco son portadores de la calidez de un concierto intimista brindado por el duende para nuestro deleite. Cantada por Morrison hasta la guía telefónica podría sonar bien.



Alabama shakes- Boys and Girls

Sin lugar a duda uno de los debuts del año. Impulsados y producidos en un principio por Jack White  (cuya voz por momentos parece emulada por la cantante/guitarrista de la banda, Brittany Howard, que como Bukowski, dejó su trabajo en el correo para volcarse de lleno a su arte). Musicalmente la banda como bien indica su nombre continúa en cierta forma con esa tradición sureña del rock de guitarras (Lynyrd Skynyrd, The Allman Brothers) pero con cierto encanto soul que también se debe a la fuerte influencia de Janis Joplin y su Big Brother and The Holding Company. El disco no da respiro: desde que abre con el hit "Hold On" y arremete con "I Found You", "Hang Loose", "You Ain´t alone" (más Joplin que Joplin) y no para. 



Lee Ranaldo- Between Times and Tides

Sabíamos que el tipo es un groso, no sólo por haber sido parte (guitarrista y ocasional cantante) de una de las bandas más grandes del rock alternativo de todos los tiempos -si algún despistado no lo sabe, hablamos de Sonic Youth- sino también por sus experiencias solistas previas, pero quizás lo subestimamos un poquitín y le dábamos más pelota a Thurston Moore, ¡porque nunca pensamos que iba a pelar semejante disco! Es un tema atrás de otro, plagados de esos estribillos que, como sucede con el mejor pop, se te pegan para siempre y no hay con qué sacarlos. Una catarata de pequeños himnos que podrían haber formado parte de lo mejor del último Youth (de Rather Ripped para acá pónganle) como "Waiting On a Dream", "Off The wall" o "Angles", que podemos decir que tienen un costado más popero al que nos tenía acostumbrada su ¿antigua? banda, sin embargo la locura distorsionada de la juventud adolescente sigue emergiendo ("Xtina as I Knew Her") o inclusive el bueno de Lee deja ver su costado más folkie-Cash en temas como "Stranded" o "Hammer Blows".



Hot chip- In Our Heads

Y el disco de electrónica del año es para... ¡Hot Chip! Ahora que LCD Soundsystem dejó la vacante para el podio de banda electrorockera, los antes producidos por el líder de aquellos (James Murphy) se autoprodujeron su quinto disco de estudio y metieron algunos de los mejores temas bailables (y a secas) del año. El disco abre con el tema "Motion Sickness", que parece más de Hercules & Love Affair (otra banda fichada y producida por Murphy para su sello DFA) por su regusto funky y de a poco va tornándose encantadoramente ochentoso si es que pueda considerarse a algo ochentoso adorable. "How Do You Do" y el im-po-nen-te hit que es "Don’t Deny Your Heart" son parte de esta fiesta hecha canción. Si esto no te mueve…




Fiona Apple- The Idler Wheel

Fiona, la de los discos que salen cada mucho tiempo y que tienen nombres más largos que las canciones de The Smiths (inclusive éste que nos ocupa tiene un título intransferible -por lo largo- al papel/pantalla) volvió después del costoso hijo maldito de su discografía (Extraordinary Machine del 2005). La muchacha sigue haciendo esa mezcla irresistible de piano y voz con toques de música vieja como a ella tanto le gusta y que tanto ha influido con unos pocos discos (escuchen si no lo que hace Regina Spektor por ejemplo) y alcanza sus puntos altos en "Daredevil", "Hot Knife" y "Werewolf", que vienen a dejar en claro que su alma perturbada sigue brindando excelentes canciones.




Dinosaur Jr. - I Bet on Sky

Si bien es cierto que desde que se reunieron en el 2005 -tras años de idas y vueltas y dimes y diretes- habían editado Beyond y Farm (del 2007 y 2009 respectivamente), lo cierto es que este disco sorprende por lo redondo que es. No sobra nada. J mascis, el eterno mutante, canta y compone como nunca con la formación original de Dinosaur  Jr. y entrega otro clásico a su discografía. "Watch the Corners", "Almost Fare" y "What Was That" son sólo algunas de las excelentes canciones que dejan en claro cuánto tuvieron que ver esta banda (así como The Dream Syndicate, Sonic Youth, Pixies, Hüsker Dü) en otras bandas hoy clásicas como Nirvana y Pearl Jam.





Spiritualized- Sweet Heart Sweet Light

Si bien es cierto que sin el aura de clásico eterno que es el enorme Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space (que parece insuperable hasta ahora) Jason Pierce y los suyos editaron nuevo álbum y eso siempre es una buena noticia. Después de una intro de rigor el disco abre bien arriba con "Hey Jane" para luego nunca bajar, y cuando decimos esto nos referimos a lo psicotrópico, no al estado de ánimo que reflejan las letras (“A veces deseo estar muerto porque sólo los que viven pueden sentir el dolor” canta Pierce en "Little Girl"). El disco flota entre ese soul drogado y eses gospel lustroso que caracteriza a la banda y que además de los antes mencionados deja otros grandes temas como "Too Late", "Freedom y I Am What I Am" (toda una declaración de principios que, como no podría ser de otra manera, es una hermosa locura).



Donald Fagen- Sunken Condos

Otro grande que se las traía de callado. Uno de esos tipos cuyo nombre quizás no resuene en nuestro inconsciente colectivo pero del cual seguramente conocemos unas cuantas melodías. Fagen es una de las mitades de Steely Dan, emblemática banda estadounidense de los '70 que se caracterizó por la mixtura de rock y jazz (muy en boga por aquellos días) pero con un toque bailable si se quiere que no le temía a lo grasita. Escuchen Pretzel Logic de 1974 y verán cuán airosos salen de esa cruza.
Aquí nuestro Donald pela funky hecho y derecho y se mete con toda la música negra de la era de dorada y humilla. Placer.




Bat for Lashes- The Haunted Man

Otra que se consagra para el público (con su tercer disco) aunque ya había demostrado talento en sus dos anteriores grabaciones es Natasha Khan, más conocida como Bat for Lashes. En su nuevo disco ya desde el arte de tapa (ella misma desnuda lleva a un hombre a sus espaldas  cual presa, como si recién lo hubiese cazado) podemos ver la frontalidad de la propuesta. Sentimientos a flor de piel cantados por una voz frágil que parece a punto de estallar en pequeños fragmentos y que por momentos puede acercarse a Björk o a la más reciente Florence and the Machine. Suyos son algunos de los temas del año que pasó como "All Your Gold" y "A Wall".




Divine Fits- A Thing called Divine Fits

De la cruza de un Spoon (Britt Daniel) y un Wolf Parade (Dan Boeckner) surgieron los Divine Fits, lo que se puede decir, un nuevo ¿supergrupo? del indie norteamericano actual. La banda surgió en el mismo año 2012 y en seguida editó este maravilloso disco debut de no debutantes, compuesto de temas que pueden humillar a muchísimas otras bandas y que son de altísima factura y poder de adicción. Prueben con "Baby Get Worse", "My Love is Real" o "For Your Heart" y dejen de escucharlos por un momento y después díganme si no padecen la abstinencia. Nosotros les avisamos.





Cat Power- Sun 

¡Y volvió! Cuando la dábamos por muerta (o al menos muy confortable en su catsuit de diva soul) y pensábamos que había agotado sus siete vidas, Chan Marshall volvió con nuevo disco y un poco a lo que tanto adorábamos de ella en Moon Pix y You Are Free. Pero tan solo un poco, porque musicalmente, Marshall se le animó a todos los instrumentos (para la grabación de este disco se despojó de su banda) y agregó nuevas paletas de sonido antes no tan exploradas por la artista,como el uso de sintetizadores por ejemplo. Este tipo de grabación intimista vuelve más despojada y clara la propuesta, llenando de luz los rincones más oscuros del pensamiento post ruptura amorosa (Marshall previo a este disco se separó de su por entonces pareja Giovanni Ribisi) aunque el despecho siga ahí. 
!Ah, viene en mayo a Uruguay!




The XX-  Coexist

Los inglesitos (ninguno de ellos pasa los 23) no sólo lo hicieron de nuevo, sino que superaron a sí mismos con este segundo gran disco que pasa con creces la prueba de admisión post debut inflado por todos. La propuesta es la misma que en su primer disco (XX del 2009 ¡si no lo escuchó hágalo ya!) pero enriquecida por la madurez que denota la instrumentación y la elaboración trabajadísima de los temas. Todos buenos, ni un punto bajo. Etéreo y espacial, ambiental y oscuro. Todo en las dosis justas y necesarias para dar lugar a grandes momentos como "Angels", "Fiction" o "Sunset" que recuerdan a cierta música de baile introspectiva y al catálogo exquisito del sello 4AD.





Best Coast-  The Only Place

Producidos por el gran Jon Brion (Elliot Smith, Fiona Apple, Polyphonic Spree) los Best Coast se quitan de encima cierta ñoñez y dan a luz uno de los discos más iluminados por el sol del año.  El astro inspirador en cuestión no es el de cualquier región del mundo si no el que baña de luz la Costa Oeste y más precisamente la de California. Herencia que emana el disco en todos sus surcos. Sí, están los Beach Boys y Fleetwood Mac (no el blusero, el de Rumours), pero también están el punk de los '80 y el folk sesentoso que tanto bien hace de vez en cuando. 





Bill Fay- Life is People

Otro que fue desenterrado al año que pasó fue el hombre que nos ocupa: Bill Fay. El tipo grabó dos discos (Bill Fay y The Time of the Last Persecution) en los tempranos '70, parece que no tuvieron gancho y le rescindieron el contrato. Luego de esto algunas pocas grabaciones más y se lo tragó la tierra. Aunque parece que algunos que lo habían escuchado fueron hasta el mismísimo centro del planeta donde se encontraba y lo hicieron volver a grabar. Así, con una ayudita de sus amigos – el productor Joshua Henry y Jeff Tweedy de Wilco - que a su vez son fans confesos del artista, le aportan toda la modernidad y el brillo posible en la producción a esa voz prístina y bella que tiene Fay. Encima éste hace "Jesus, Etc." de Wilco. ¿Qué más podía pedir un fan como Tweedy?




God Speed You! Black Emperor- ¡Allelujah! Don’t Bend! Ascend!

Radical, tanto en lo musical como en lo político, es una de las palabras que mejor definen a estos canadienses que desde hace tiempo fueron metidos en la bolsa del post rock (una de las etiquetas más odiadas por los músicos que son categorizados en ellas junto con el trip-hop) y que no editaban desde hace diez años. Estos extremistas vendrían a ser el reverso de Rage Against the Machine en cuanto a la forma de arengar y expandir sus mensajes: en sus largos pasajes instrumentales llenos de furia/calma guitarrera, se cuelan discursos políticos que refuerzan la incitación al “rompan todo” pero desde un punto de vista que no intenta siquiera acercarse a lo panfletario, como sí sucede a veces con la antes mencionada banda. Sus cuatro temas, que más que temas son pequeñas suites, no aportan realmente nada nuevo a su discografía pero refuerzan lo hecho en toda carrera, con igual fuerza y ganas de patearle el culo a este mundo.




M. Ward-  A Wasteland Companion

La mitad de She & Him (la otra es Zoey Deschannel que tiene una participación constante en todo el disco) edita nuevo disco en solitario y pone en el freezer por un momento a la banda que le dio participación en los charts y se despacha a sus anchas con un disco bien yankee, pero en el mejor de los sentidos. Temas que remiten tanto al rock de los '50 como al country y al blues pasados por un filtro de guitarras bien mugrientas, casi lo-fi por momentos, que es una verdadera delicia ("Watch the Show", "Wild Goose"), aunque ese gusto por lo pop también se haga patente en "I Get Ideas" y "Primitive Girl". Se lo puede escuchar de mil maneras y siempre será bueno.




Ry Cooder- Election Special

Dejáme de Bruce Springsteen. Todo bien con “El Jefe” pero el que arremetió con todas contra sus país (EE. UU.) en plena campaña electoral fue Ry Cooder. El songwriter de los '70 que poco tenía que ver con James Taylor y que es más conocido por estos lares  por  algo que hizo más que por su nombre y obra propios (fue quien allá a mediados de los '90 “descubrió” a los valores de Buena Vista Social Club) carga las tintas y entrega un disco enraizado en la más pura tradición de la americana, que lo muestra exquisito e implacable y que va del blues de "Cold Cold Feelling" y "Mutt Romney Blues" (un ataque irónico al representante Mitt Romney que, desde la óptica  de su perro habla del maltrato que éste recibió de aquel según un comentario público) al rock más aguerrido de "Guantanamo" y "The Wall Street Part of Town". Un disco que tuvo a la crítica de su lado pero que, a la hora de las listas, todo el mundo parece haber olvidado.





The Shins- Port of Morrow

El solo hecho de que haya sido editado un nuevo disco de The Shins ya lo hace merecedor de un lugar en esta lista. Hacía ya cinco años que no sabíamos de ellos y encima su cantante y principal compositor, James Mercer, se había embarcado con una de las mentes más brillantes de esta generación, Danger Mouse, para dar a luz un proyecto en conjunto, Broken Bells, cuyo disco homónimo se ubicó como uno de los más importantes de la década que pasó. Si bien no está a la altura de sus predecesores –es justo decirlo- el disco contiene alguna bellísimas canciones como "Simple Song", "September" y "For a Fool" que nos devuelven  la esperanza de que al menos sigan siendo los de siempre.




Paul Weller- Sonik Kicks

The Modfather, héroe en su Inglaterra natal (verdadero profeta en su tierra que desmitifica el dicho) y líder sobre todo de The Jam, banda que a caballo del punk saliente y la new wave incipiente, influyeron a todos los que vendrían luego y no sólo musicalmente (chequeen si no el cortecito de Liam Gallagher y los  trajecitos de The Hives, por sólo dar dos ejemplos). Luego se cortó solo y se quitó las vestiduras de copadito generacional abrazando otras influencias de las cuales renegaba en sus años mozos. Fue así que basándose en Dylan, Neil Young y el soul dio forma a una impecable carrera solista que cuenta con algunos clásicos de los '90 en su país como son los bellos Wild Wood y Stanley Road. Luego en los '00 no se quedó atrás alcanzó el éxito crítico y de público con Ilumination. Lo cierto es que esta versión 2012 de Weller poco tiene que ver con sus discos previos ya que se pone psicodélico a morir y toma como fuentes a la electrónica, el dance e inclusive el dub. Otra capa más de este artista cebolla que es este Paul (no el otro). Un disco que crece con las sucesivas escuchas.




Calexico – Algiers

Otros que hacía tiempo que no editaban (hacía cuatro años desde Carried to Dust) eran lo de Tucson, Arizona. Estos tipos que no hay manera de que no nos caigan bien (aparte de su coqueteo con lo latino en las letras y lo musical que ya nos gana) ya que su música es de veras entrañable por donde se la mire: una conjunción de frontera, desierto y tierra adentro a la que ahora se le agrega el paisaje de New Orleans -donde decidieron grabar el disco- el cual abre con "Epic" que deja en claro los lineamientos que seguirá el disco, cuyos otros puntos altos pueden encontrarse en "Sinner at the sea" y la canción que da nombre al disco. Lo único que se podría decir en contra de este disco es su quizás excesiva duración, pero teniendo en cuenta que desde hace cuatro años no grababan, no nos podemos quejar de tener más Calexico.




Mark Knopler- Privateering

El ahora reconvertido al alt country Mark Knopler, otrora autodenominado “Sultán del Swing” y cantante/guitarrista de los Dire Straits, dobla la apuesta de otros grandes discos solistas suyos como Sailing to Philadelphia (de la banda de sonido de "Mentiras que matan" de Barry Levinson, 1997) y se despacha a sus anchas con este otro gran disco (en este caso doble). En él el eximio guitarrista despliega toda su versatilidad, yendo de las raíces del blues ("Hot or what") al country ("Go, Love"), pasando por el bluegrass ("Privateering") y la americana toda, llegando inclusive a coquetear con las influencias celtas ("Yon Two Crows", "Kingdom of Gold"). Un disco plagado de perfectas gemas para poner al ladito del de Ry Cooder.




How to Dress Well- Total Loss


Sí, ya sé que Frank Ocean sacó disco nuevo y es una maasaa, que se parece a Stevie Wonder, Prince y Marvin Gaye juntos jugando al Twister, sé que se llama Channel Orange y que estuvo en el tope de prácticamente todas las listas y que fue la sensación pero he aquí un disco más sofisticado que el de Frankie que exuda igual o más sensualidad que el de aquel y, al haber editado Anthony and the Johnstons el año que pasó un disco bastante flojo si lo comparamos a lo que nos tenía acostumbrados, este disco único del productor y cantante experimental Tom Krell (que se esconde bajo el alias de How to Dress Well) oficia de eslabón perdido entre ambos. Con un pie en el soul futurista y la electrónica no bailable, este disco mágico, evocativo e inexplicable viene a confirmar lo que había anticipado con Love Remains del 2010. Una verdadera rara avis.




Wild Nothing-  Nocturne

Otra pequeña maravilla pop que parece un gran disco que fue cajoneado vaya a saber por qué en los '90, pero no. Nocturne es el sucesor del aclamado Gemini en el que Jack Tatum y cía. se afianzan en la búsqueda de ese pop ensoñado que tan bien les sale y que mama tanto de los Yo La Tengo más pastorales como del post punk así como otras referencias más ochentosas (The Cure cómo no, Depeche Mode). Un álbum plácido que junto con el de The XX Y How to Dress Well rankean entre los discos más sexies del año que se nos fue (sí, sin contar a Frank Ocean).





Cloud Nothings- Attack on Memory

Hay que decirlo: este fue el año en el que el rock de dientes apretados, guitarras y baterías al mango, de espíritu noventoso y con coritos que no le temen al “uoh oh oh” y a los estribillos con cantitos tuvo su lugar y creo que, sin que entre ellos mismos lo sepan, una especie de vuelta con gloria. El disco que nos ocupa junto a Celebration Rock de Japandroids, Hypnotic Nights de JEFF the Brotherhood, Metz de Metz y si se quiere a los más british The Vaccines con Come on Age, son la fiel muestra que ese 
rock acelerado y cuasi punk que no le teme al hit tuvo en el 2012 su año. Veremos si resiste, lo cierto es que de todas estas bandas los Cloud Nothings son los que más riesgo corrieron metiendo a la picadora al punk más universitario posible, con The Strokes y Nirvana sí, pero también  a los TV. on the Radio en sus colgaderas. Temas como "Wasted Days", "Fall In" y "Our Plans" merecen que uno pare la oreja. Una banda a seguir.




Scott Walker- Bish Bosch

Si vos te crees radical porque escuchás slasher, doom, death, gótico y yo qué sé qué subgénero más aquí tenés la posta. Esto es riesgo, esto es extremo. ¡Scott Walker loco! Uno de los casos más particulares de la historia de la música de los últimos tiempos. Este tipo que empezó cantando en un grupo adolescente bien ñoño se cortó solo y grabó en los '60 y '70 cuatro álbumes que son hoy de culto y que influenciaron a un montón de gente, como Bowie, Jarvis Cocker y al mismísimo Brian Eno (que confiesa en el documental sobre Walker A Century Man que lo humillaba escuchar algunas grabaciones de Scott, justo a Eno que siempre estuvo un paso adelante) y que tras algunas críticas y ventas no tan favorables se desapareció de la faz de la tierra para aparecerse cuando le dio la gana editando discos en cuentagotas. Si bien su último disco no era de hace tanto para lo que acostumbra Walker, en esta cosa monstruosa y agresiva que es Bish Botsch vuelve a la provocación y a dar un batacazo como los de antes. Vale la pena animarse.




Peaking Lights- Lucifer

Con semejante nombre uno no puede imaginarse una tapa tan ambigua como la de este disco: un cuadrado a pleno blanco con una especie de marca de agua celeste símil neón que reza el nombre del  mismísimo demonio. Lo que menos hay aqúi es Satán, Belcebú o diablo. Si uno no había escuchado su anterior disco (936, no, no es un número de puerta) se puede llevar una grata sorpresa, ya que aquí no se nos incita al baile diabólico ni a la invocación del mal, sino que la pareja que conforma Peaking Lights (Aaron Coyes e Indra Dunis) nos bañan en las placidez de la colgadera neopsicodélica y beben de las siempre caudalosas aguas del dub, dando lugar a un disco brumoso y que tiene la capacidad de transportarte de tu cascarón hacia otro lugar (mejor).




JEFF The Brotherhood- Hypnotic Nights

Entre las tantas competencias silenciosas que tienen esos enemigos que son Jack White y Dan Auerback de The Black Keys está la de quién produce a más y mejores bandas. El caso de los hermanos (Jake y Jamin Orrall) que conforman JEFF the Brotherhood agrega picante a esta contienda ya que empezaron grabando en los estudios de White y colaborando con él, pero grabaron su último álbum con Dan Auerback (¡eso en mi barrio es pelea!). Chusmerío aparte el disco está bárbaro, es una grajea de pop rock garargero con un pie en la ruta y otro en bandas más geek como los primeros Weezer. Además contiene uno de los temas del año para quien esto escribe, el genial "Hypnotic Mind", que luego de escuchado no puede volver a salirse del disco duro.




Boomgates-  Double Natural

Uno como buen traumadito musical siempre quiere “descubrir” nuevas bandas y después salir corriendo a decir “mirá cómo está esto” y en pos de eso quizá a la hora de confeccionar una lista como esta deja afuera a otra cosa que está bárbara para poder hacer gala del “descubrimiento”. En nuestro caso ésta es una de esas bandas que no figuran prácticamente en ningún lado pero que viene de  Australia (tierra particular si las hay, que nos dio a los Bee Gees y AC/DC, a INXS y a Radio Birdman, a Midnight Oil y a los Lemonheads). Dicho país nos regala a esta pequeña preciosura que junto con Tame Impala se convierten en los australianos ilustres del año que se nos fue. "Natural Progression" o "Whispering or Sing" explican el por qué de esta semejante afirmación.




The Orb featuring Lee ‘Scratch’ Perry – The Observer in the Star House

El curso natural de las cosas tenía que hacer que en algún momento algunos de  los discípulos que en los '90 se basaron en las enseñanzas de esa última revolución musical jamaiquina que fue el dub se juntarán con él, con el mismísimo genio del dub, el científico loco que innovó en el estudio con un sinfín de nombres (Marley a la cabeza). Estamos hablando Lee Perry, quien se ve que está de humor para colaborar: aquí nomás en Argentina lo hizo con Nairobi, en un excelente disco. La cuestión es que el dúo de los ahora veteranos The Orb decidieron unir fuerzas con el más que veterano productor dando lugar a un verdadero cuelgue espacial y sensorial. "Ball of Fire", "H.O.O" y "Soulman" por solo citar algunos vuelven tribal lo mundano y a la ciudad en una jungla.




Grimes- Visions

Es curioso que dos de los más resonantes discos del año en cuanto electrónica se refiere provengan de bandas canadienses (¿o no?). Lo cierto que el más que hypeado III de Crystal Castles y este Visions de Grimes tienen lo suyo. Electrónica sintetizada al mango, espectral, introspectiva, que invita al baile epiléptico de Ian Curtis. Pero en el caso de Claire Boucher (su verdadero nombre) es un poco más poptmista que el de sus coterráneos. Lo avalan temas como "Genesis" u "Oblivion" que hacen que se haga imposible no quererla un poco.





Sallim Nourallah- Hit Parade

Otro de esos que puede que muchos no le hayan dado bola pero que aquí tiene su bien merecido lugar. El estadounidense (sí, aunque tenga es e nombre es de EE.UU.) Sallim Nourallah es otro de los que no aparece en las listas de por ahí pero que, escuchando este, su Hit Parade uno no entiende por qué. Si Devendra Banhart la gasta Sallim también debería. El disco está poblado de bellos momentos que merecen más atención en este muchacho. "38 Rue de Sévigne", "Unstoppable", "Channel 5" y "Goddamn Life" están para ahí para corroborar estas palabras.




Jimmy Cliff- Rebirth

Nunca mejor un título par un disco. Si bien es cierto que Cliff (la primera verdadera estrella de Reggae fuera de Jamaica) viene editando con regularidad se despega un tanto de sus anteriores producciones, de esta manera renaciendo y entregando el mejor disco del año para acompañar al humo dulzón. La estrella no sólo se mueve en lo que puede sonar anquilosado del género en otros  sino que se desplega en todas sus variantes y ritmos previos (ska, rock steady y mucho roots reggae) entregando una serie de verdaderos hits e himnos en potencia como "World Upside down", "One More" y hasta un cover de los Clash ("Guns of Brixton").




Swans- The seer

Formados en 1982 estos mutantes que son post rock antes de que se hablara de eso entregan luego de 30 años algo sí como su culminación y el que quizás se su álbum más accesible (lo cual no significa que sea súper accesible). A lo largo  de dos discos y casi dos horas de duración y con la voz invitada de una ilustre como Karen O de los Yeah Yeah Yeahs, Swans despliega todas sus facetas, desde el aspecto más drone o metálico hasta el más inventivo y alucinado prog rock. Sólo para intrépidos.






Flying Lotus- Until the Quiet Comes

Luego del celebrado Cosmogoroma del 2010, Steven Ellison se despacha con un disco lleno de detalles mínimos pero envolventes que parecen  la música de fondo que puede sonar en nuestra cabeza si es que suena música de fondo en ella. Con invitados ilustres como Erykah Badu ("See Thru U") y Thom Yorke ("Electric Candyman") el grone redobla la apuesta y sale airoso en su cuarto trabajo.








Dan Deacon- America

Uno de los discos más desconcertantes que puedas escuchar del año que pasó sea seguramente este de Dan Deacon. Un quilombo de sintetizadores y juguetitos para nerds que, sin escalas, puede pasar de lo bello a lo exasperante pero sin por ello perder el encanto. ¿Cómo lo hace? No sabemos, pero seguro deba a su poder freak. Este rarito viene a completar lo que ya había hecho en Bromst y Spiderman of the Rings. Deforme.






Por esas cosas de la subjetividad y el espacio quedaron afuera de esta lista -que conste- varios discos sumamente interesantes. Estos son:  Cody ChesnuTT -  Landing on a Hundred; Ariel Pink´s Haunted Graffitti- Mature themes; Aimee Mann- Charmer; Amadou et Mariam- Folila; Animal Collective- Centipede Hz; Crystal Castles- III; Elbow- Death in the Boot; Gangstagrass- Rappalachia, Mark Eitzel- Don’t Be a Stranger; Muse- The 2nd Law;  Metz- Metz; Mumford & Sons- Babel; Of Montreal- Daughter of Cloud; Passion Pit- Gossamer; Paul mc Cartney- Kisses on the Bottom; Red Kross- Researching the Blues; St. Ettiene- Words and Music by St. Ettiene; The Men- Open Your Heart; The Raveonettes- Observator; The Vaccines- Come on Age; The Walkmen- Heaven; Y la Bamba- Court the Storm; Yesayer- Fragrant World y ZZ Top- La Futura.